MI REINO NO ES DE ESTE MUNDO
Jesús es perseguido, escarnecido y crucificado. Sus discípulos lloran, y hallan el sepulcro vacío al tercer día. El Hijo de Dios rompe las ligaduras de la muerte y asciende a Su Padre en el cielo.
Abrir recurso11 de octubre de 2026 · Isaías 50–57
“Llevó él nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores”
Isaías 50–57
En esta clase aprenderemos cómo Jesucristo, mediante Su Expiación, tomó sobre Sí nuestros pecados, enfermedades y dolores, demostrando que comprende perfectamente nuestras dificultades.
También reflexionaremos sobre Su amor y misericordia, y cómo, sin importar nuestros errores o cuánto nos hayamos alejado, siempre podemos regresar a Él y encontrar perdón, consuelo y esperanza.
Jesucristo comprende nuestros dolores y dificultades porque los tomó sobre Sí mediante Su Expiación. Su amor y misericordia nos ofrecen consuelo, perdón y la esperanza de que siempre podemos regresar a Él.
Jesús es perseguido, escarnecido y crucificado. Sus discípulos lloran, y hallan el sepulcro vacío al tercer día. El Hijo de Dios rompe las ligaduras de la muerte y asciende a Su Padre en el cielo.
Abrir recursoDescubriremos cómo Jesucristo comprende nuestros dolores y dificultades, y cómo Su amor y misericordia nos ofrecen consuelo, perdón y esperanza para regresar siempre a Él.
Abrir recurso¿Qué significa para mí saber que Jesucristo comprende perfectamente mis dolores, tristezas y dificultades? ¿De qué manera puedo acercarme al Salvador cuando estoy pasando por un momento difícil? ¿Por qué a veces nos cuesta aceptar que el Señor nos ama y está dispuesto a perdonarnos, incluso después de cometer errores? ¿Qué me enseña Isaías 54:10 acerca de la misericordia y el amor constante de Jesucristo? Si Jesucristo conoce nuestras debilidades y sufrimientos, ¿cómo podemos seguir Su ejemplo para comprender y ayudar a quienes están pasando por momentos difíciles?